Decoración

Adoptar el estilo escandinavo

El blanco como color dominante y las líneas puras del suelo al techo son los elementos que definen al estilo escandinavo. Su punto fuerte: una perfecta combinación de estética y comodidad que es lo que, sin duda, explica su éxito en los últimos años. Se trata de una base perfecta para un hogar de estilo contemporáneo que combina fácilmente con variaciones personales.

Artículos - 9 junio 2015


Durabilidad, funcionalidad y un toque de audacia


Las casas escandinavas son, generalmente, más pequeñas que la mayoría de hogares europeos. Por eso se hace hincapié en el aspecto funcional y, sobre todo, en no desperdiciar el espacio. Todas las soluciones son perfectas para hacer la vida más fácil y dar preferencia a la comodidad de las personas. Este problema ya no es solo de los países del norte de Europa y todas las familias urbanas se enfrentan a la falta de espacio, lo que, sin duda, explica por qué el estilo escandinavo se ha extendido con tanta facilidad en los últimos años. Con el respaldo de las grandes cadenas escandinavas de diseño, es el causante de cierta uniformidad en los hogares de todo el mundo. Pero hoy en día se pueden adaptar los básicos integrándolos en una decoración más personal.

Entre los básicos de este estilo se encuentran el blanco y los colores claros, un buen recurso para luchar contra los largos inviernos y la falta de luz. La naturaleza también está muy presente con grandes aberturas sin cortinas y la frecuente utilización de la madera. El típico suelo escandinavo suele ser un parqué de tonos claros. El último toque lo ponen los muebles orgánicos de líneas depuradas.

Nacido en los años del Modernismo, el estilo escandinavo pertenece a esta corriente y su objetivo es también humanizar y simplificar lo cotidiano. Los grandes diseñadores que marcaron su nacimiento son, aún en la actualidad, de los más solicitados, con nombres como Alvar Aalto, Arne Jacobsen, Hans J. Wegner, Verner Panton y Poul Henningsen. Ellos diseñaron los modelos y valores que todavía influyen en la creación de este tipo de muebles: durabilidad, funcionalidad y un toque de audacia.

Para crear un interior de estilo escandinavo, sigue nuestros cinco consejos y, después, aporta tu toque personal.

1 . Las pieles animales

Un imprescindible del que puedes darte el lujo de tener varios ejemplares. Los encontrarás todos los precios y las grandes superficies de decoración los ofrecen desde precios muy bajos. Pueden ser muy asequibles, aunque, por supuesto, la calidad será menor. Las pieles son perfectas para colocar en sillones, bancos, sillas o sofás durante las estaciones más frías.

2 . El control de la iluminación y las lámparas

Coloca todo frente a la tan preciada luz natural. Para ello, instala cortinas ligeras por donde la luz pueda pasar fácilmente. Si las suspensiones son un clásico del diseño escandinavo, también es cierto que se asocian siempre a fuentes de luz adicionales. Resumiendo: todos los tipos de luz se multiplican y asocian para conseguir un ambiente cálido a cualquier hora del día.

3 . La convivencia

La familia es el corazón de la casa. Los grandes espacios son compartidos y pequeños y grandes se reúnen en completa armonía. Para lograrlo se organiza un rincón infantil en el salón pensando en la comodidad, la funcionalidad y la estética. Tu salón no debe ser, sin embargo, un cuarto de juegos.

4 . Iconos

Tu casa no debe estar sobrecargada, así que haz una selección de muebles y objetos con encanto. Puedes darte un lujo y hacerte con una pieza de alguno de los diseñadores citados anteriormente. Tu decoración mejorará notablemente con solo uno de estos muebles icónicos.

5 . Colores dominantes

Aprende a dominar la mezcla básica de los colores escandinavos. Tienes que encontrar la proporción adecuada entre el blanco, el negro y los tonos pastel, especialmente para accesorios como carteles, cojines, mantas y colchas.

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